Feria de Albacete: cómo disfrutarla sin morir de hambre (ni gastar de más) 

Hay dos tipos de personas en Albacete durante la primera quincena de septiembre: los que ya tienen todos los planes de la Feria de Albacete cerrados desde agosto, y los que llegan al 7 de septiembre con un «ya veremos» que suele acabar en colas, mesas ocupadas y la sensación de que todo el mundo sabía algo que ellos no.  

Este artículo está escrito para los segundos, para que este año no les pase lo mismo. 

La Feria de Albacete es de esas citas que cambian el ritmo de la ciudad entera durante diez días. Si la vas a vivir este año, mejor que llegues con el plan gastronómico claro, porque el hambre en feria no avisa y las colas del recinto, tampoco perdonan. 

La Feria de Albacete: fechas y ambiente 

Cada año, del 7 al 17 de septiembre, Albacete celebra su Feria en honor a la Virgen de los Llanos, una cita declarada de Interés Turístico Internacional que llena el Recinto Ferial de casetas, música y ambiente desde primera hora hasta la madrugada.  

La feria arranca con la cabalgata de apertura, uno de los espectáculos más esperados por los propios albaceteños, y a partir de ahí la ciudad cambia de marcha durante diez días completos: ofrenda floral, corridas de toros, conciertos en el recinto y en el centro, ambiente nocturno que dura hasta que el sol vuelve a salir. 

Lo que muchos visitantes no saben es que la Feria no es solo el Recinto Ferial. El centro de Albacete se contagia del ambiente festivo desde el primer día, con terrazas llenas, barras de bar a rebosar y gente en la calle a cualquier hora.  

La ciudad entera participa, aunque muchos de sus vecinos no pongan pie en el recinto en días enteros. 

El ambiente de la Feria también tiene sus propios códigos que conviene conocer de antemano. Los días de más bullicio suelen ser el fin de semana de apertura y el último fin de semana, cuando los que viven fuera de Albacete vuelven al pueblo para no perderse los últimos días.  

Entre semana, el recinto tiene menos gente y es más fácil moverse, pero el centro de la ciudad mantiene el ambiente prácticamente todos los días de la semana.  

Si tienes flexibilidad de horario, los martes y miércoles de feria son los días más tranquilos para moverse con comodidad y sin empujones. 

Dónde comer bien sin las colas del recinto 

Aquí está el truco que muchos visitantes no conocen: no hace falta comer durante la Feria de Albacete dentro del recinto ferial para vivir la experiencia a tope.  

El centro de Albacete, a pocos minutos del bullicio, sigue funcionando con sus bares y tabernas de toda la vida, sin las colas ni los precios que a veces se disparan en las casetas más concurridas.  

Es la opción perfecta para quien quiere sentarse con calma, tapear bien y luego volver al ambiente festivo con el estómago resuelto. 

Las casetas del recinto tienen su magia propia, nadie lo niega. Pero esa magia tiene un precio en tiempo de espera, en buscar mesa libre y en manejar un menú limitado que no siempre responde a lo que uno tiene ganas de comer a esa hora.  

Un restaurante durante la Feria de Albacete en el centro te da lo contrario: carta completa, mesa asegurada si has reservado, y la tranquilidad de saber que en media hora estás de vuelta en el ambiente festivo sin haber perdido más tiempo del necesario. 

En El Filo de la Navaja, durante los días de feria seguimos sirviendo exactamente lo mismo que el resto del año: bacalao rebozado, croquetas caseras, oreja a la plancha y toda la carta de siempre, en un ambiente de taberna que contrasta con el jaleo del recinto sin perder ni un gramo de fiesta.  

La diferencia es que aquí te sientas, comes bien y sales en el tiempo que tú quieres, no en el que marcan las colas. 

Además, comer en el centro durante la Feria tiene una ventaja extra que no siempre se menciona: puedes elegir en qué momento te quieres escapar al recinto. Si comes rápido unas tapas de feria en Albacete como las nuestras, tienes la tarde entera para el recinto; si prefieres alargar la sobremesa, también. El plan lo decides tú, no la logística del recinto. 

Reservar antes de la Feria: por qué las mesas vuelan 

Y una cosa más que viene bien saber si es la primera vez que vives la feria: el calor de septiembre en Albacete es real y no hay que subestimarlo. La ciudad es climáticamente de interior, y las tardes de los primeros días de feria pueden ser muy calurosas.  

Un buen plan es empezar el día con calma, comer bien al mediodía en un sitio con aire acondicionado, descansar un par de horas y volver al recinto o al centro cuando el sol ya ha bajado de intensidad. Ese ritmo, que puede parecer lento, es exactamente el que llevan los albaceteños de toda la vida, y no es casualidad. 

Si hay un consejo que repetimos cada año es este: reserva con antelación. Durante la Feria de Albacete, las mesas en los bares del centro se llenan más rápido de lo normal, sobre todo en horas punta de comida y cena de los días de más ambiente (el fin de semana de apertura, el día de la corrida principal, el último fin de semana).  

Llegar sin avisar puede significar esperar de pie con hambre acumulada y la familia detrás, buscando mesa libre con el móvil en la mano mientras el resto ya está sentado y pidiendo. 

Una llamada al 967 23 12 48 antes de que empiece la feria te asegura sitio sin depender de la suerte. No es una reserva complicada: dinos día, hora y cuántos sois, y el resto lo organizamos nosotros para que lo único que tengas que pensar sea a qué corrida vas a intentar entrar después. 

Para grupos que quieran organizarse bien durante los días de feria, en nuestra página de Eventos y Grupos tienes toda la información para planificar la comida o cena sin imprevistos, ya seáis cuatro amigos o una cuadrilla de veinte que lleva meses coordinando la visita.  

Y si solo buscas un sitio donde refugiarte del calor y el bullicio con una tapa en la mano, en El Filo de la Navaja tienes mesa esperándote, siempre que hayas llamado antes. 

Tanto si vienes de fuera para vivir la Feria por primera vez como si eres de Albacete y ya tienes tu ritual de cada septiembre, la gastronomía no debería ser la parte complicada del plan. Para eso estamos nosotros: para que la comida esté resuelta y el resto del día sea todo disfrute. 

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